El mensaje en la caricatura

 

El término “caricatura” es interesante, en principio porque se le asocia con dibujos que ilustran historias infantiles, si bien desde su aparición en América abrevó de la política. 

A más de dos siglos de su aparición en el nuevo continente, esta forma del arte popular —también llamada “cartón”, del inglés “cartoon”— es tan influyente, que ha representado mucho más que un medio conciso de entretenimiento, tras alcanzar alturas propias de la crítica en trazos, que por vestirse de humor dice más que mil palabras.

En sentido estricto, el dibujo de corte satírico se originó en la zona del Mediterráneo, cuando en ocasión de la reforma protestante del siglo XVI representó un recurso efectivo para que se difundieran las reformas sociales y religiosas de Martín Lutero en su natal Alemania. No fue sino hasta 1754 cuando los periódicos de la Pensilvania independentista tuvieron el honor de hospedar a la primera caricatura de corte político en América, mas sus alcances fueron de tal magnitud, que lograda la independencia de las Trece Colonias motivó a  los editorialistas de un diario de Massachusetts para redactar textos del calibre de “La superestructura federal”, escrito de 1788 donde se aclamaba a la nueva Constitución. 

Como se ve, la caricatura política nació con la intención de mostrar humorísticamente la realidad social, ridiculizando y exagerando situaciones, personajes e instituciones, sí, pero sin hacer de lado la seriedad propia del sarcasmo, que a juicio de incorruptos, repele al mejor postor.

En referencia al país que lo vio nacer, Carlos Monsivais apuntaba una diferencia al respecto del hacer de los autonominados “Moneros”, caricaturistas del inframundo citadino:

“En México, no creo que la caricatura se juzgue subversiva, al menos en el sentido de lo que piensa el poder, sino de los que resienten los lectores (…) Puede ser un elemento enormemente gracioso, la recapitulación de un hecho, un juicio certero; pero no es un ingrediente que agite, sólo mueve a la risa y a la reflexión como procesos simultáneos.

País de exponentes especializados en la caricatura política, México aporta sustancialmente al género en las personas de José Guadalupe Posada, Eduardo del Río “Rius”, Abel Quezada, Naranjo, Helio Flores, Bulmaro Castellanos Loza “Magu”, Rafael Barajas Durán “el Fisgón”, José Trinidad Camacho “Trino” o Francisco Calderón, entre muchos otros, gracias a que la creatividad ideológica de todos ellos, plasmada en diarios, revistas y hasta en libros, es tan variada como los sobrenombres que exhiben.

La Universidad Pedagógica Nacional, a través de la Dirección de Difusión y Extensión Universitaria, se complace en invitarte a la exposición Falta mucho porn hacer, propuesta lúdico/pedagógica de Ángel Chánez, mejor conocido como Canijo Conejo, en la que el personaje Pepo el conejo, expresa su sentir para con la ciudad de Puebla.

Visítala del 22 de septiembre al 15 de octubre de 2016 en el Foro Azularte (salón 406).

 

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Corrección: Priscila Saucedo García
*Los temas desarrollados en este blog son propuestos por el Consejo Editorial y nutridos por los especialistas de la Dirección de Difusión y Extensión Universitaria en las áreas de: salud, activación física, comunicación, cultura y educación.